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Lesiones por Sobreuso

Comentarios1 | 02 Diciembre, 2013 | Por Dr. Michael Marsalli

En la actualidad la metodología de estudio de las lesiones por sobreuso no ha sido resuelta, ya que presenta una serie de dificultades particulares de este tipo de lesiones. Para poder encontrar soluciones a este frecuente tipo de lesiones que se presentan en múltiples deportes, lo primero que se requiere es conocer la magnitud del problema a nivel global, es decir, saber a cuántos deportistas afecta. La segunda etapa luego de conocer la magnitud  del problema, es lograr identificar los factores de riesgo que se asocian a las lesiones por sobreuso, es decir, saber quiénes presentan o realizan algo que favoreciera la aparición de ellas. Finalmente, con todo ese conocimiento anterior, podemos estudiar e identificar las posibles soluciones para este grupo de lesiones.

El problema actual es que todavía no se conoce la real magnitud del problema, ya que no se ha logrado definir la metodología científica correcta para identificar estas lesiones. En el año 2006, la Fedération Internationale Football Association Assessment and Research Centre (F-MARC), en su consenso para la vigilancia de lesiones en el fútbol, definió una lesión como cualquier molestia física, independiente que requiera atención médica o reposo deportivo. Esta definición incluye una amplia gama de lesiones diferentes y con características distintas. En un primer lugar, cualquier molestia física, es una definición muy amplia, independiente del acceso a una evaluación médica y del impacto que pueda tener la lesión en el deportista. En 2do lugar, incluye lesiones que hayan requerido atención médica, lo cual está limitado por la disponibilidad y el acceso del deportista a ser evaluado. Esto hace suponer que si se usara solo esta segunda parte de la definición, se detectaría una menor cantidad de lesiones que usando la 1era parte de la definición. Finalmente, incluye lesiones que hayan requerido un tiempo perdido mayor a 24 hrs. debido a la lesión. Nuevamente, si solo utilizáramos esta parte de la definición, se esperaría que uno identificara una menor cantidad de lesiones que si usáramos cualquiera de las definiciones anterior por si solas.

Al año siguiente, en el 2007, se publicó el consenso para la vigilancia de lesiones del rugby, avalado por la International Rugby Board (IRB). Este consenso, basado en el consenso de la F-MARC, puso mayor énfasis en las lesiones que ocacionen mayor a 24 hrs. de reposo deportivo. Desde esa fecha en adelante, la definición de lesión por tiempo perdido ha sido la más popular en todos los trabajos epidemiológicos de lesiones deportivas en los distintos deportes. La definición de lesión como solo cualquiera que impida el retorno deportivo antes de 24 hrs. luego de ocurrido el evento tiene la ventaja de que es independiente del acceso a atención médica, permite la comparación de datos a distintos niveles deportivos, es objetiva y traduce un impacto medible debido a la lesión, tanto en el deportista como en su equipo. El problema en relación a las lesiones por sobreuso, es que probablemente solo detecte las lesiones más graves.

La definición en el consenso de la F-MARC, específicamente para las lesiones por sobreuso, es aquella lesión en donde no se logra identificar un evento traumático desencadenante. Además algunos autores han agregado a esta definición el concepto de inicio gradual de los síntomas. En algunas ocasiones puede ser fácil diferenciar entre una lesión traumática de una no traumática, pero otras veces es muy difícil. Esto debido a que existen lesiones que inician sus síntomas de forma brusca, pero son la consecuencia de un proceso patológico más largo, como por ejemplo en las fracturas por estrés.

Los deportistas en general, sobre todo los más fanáticos, nunca quieren dejar de realizar deporte. El síntoma principal de estas lesiones es el dolor y la respuesta habitual de los deportistas al dolor se repite de forma constante. Primero se dan cuenta del dolor, pero piensan que se va a pasar. Luego el dolor aumenta con las mismas actividades, por lo que deciden bajar el nivel de carga y/o modificar aquellos ejercicios o movimientos que desencadenen el dolor, pero no realizan el reposo necesario. Luego, el dolor aumenta hasta llegar a la intensidad necesaria, según el umbral individual, para que el deportista pare su actividad de forma completa,  pero no necesariamente eso significa una consulta con un especialista. Cuando el dolor baja nuevamente justo por debajo de ese umbral, intenta volver a sus actividades, hasta que vuelve a aparecer el dolor que lo obliga a realizar reposo deportivo nuevamente. Luego de múltiples intentos por volver, se dan cuenta que requieren mayor reposo y probablemente un tratamiento médico asistido para lograr el retorno deportivo definitivo.

A mediados del 2013, se publicó el primer meta-análisis de lesiones en jugadores de rugby adultos profesionales. Este estudio incluyó 15 estudios desde el año 2005 en adelante, en donde 12 utilizaron como definición de lesiones aquellas que hayan provocado tiempo perdido. En todo el meta-análisis, no se mencionan en ningún momento las lesiones por sobreuso. Esto, a pesar de que en el formulario oficial para el registro de lesiones en el rugby publicado junto al consenso, existe un punto en donde se debe clasificar la lesión registrada entre traumática o por sobreuso. Por alguna razón, no lo estamos haciendo.

 Por lo tanto, nos hacemos la siguiente pregunta: ¿hay mucho dolor pero no hay lesión?  

Dr. Michael Marsalli
Publicado por:
Dr. Michael Marsalli
Traumatólogo
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Comentarios (1)
  • Fernando González
    Fernando González
    | 21 Mayo, 2014 |

    No es el primer trabajo epidemiológico sobre lesiones en el Rugby Chileno. El primero fue : • ”Incidencia de Lesiones en el Rugby Amateur Chileno”. Gonzalez F, Greene C, Cruz S, Roizblat K. Revista : Archivos de la Sociedad Chilena de Medicina del Deporte. 2004. Vol 49, N° 1-2 : 19-24.